Información y foto.- Upaep. Juan Méndez.

En México en las últimas décadas el problema de la violencia en lugar de que vaya disminuyendo, va al alza, además de registrarse un incremento de delitos, agravios, asesinatos y homicidios y como consecuencia, se ve una perspectiva muy triste por delante para la sociedad mexicana.

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El tema de los “abrazos y no balazos a mí no me convence, estamos viendo más asesinatos en diferentes puntos del país, más militares y no se están observando cambios sustanciales y se pueden ver más balazos que abrazos en México”, subrayó Herminio Sánchez de la Barquera y Arroyo, Decano de Ciencias Sociales de la UPAEP.

Indicó que el tema de la Paz es un tema recurrente desde que el hombre habita la tierra y a nivel mundial, también encontramos situaciones como el actual conflicto bélico entre Rusia y Ucrania y, en la historia del hombre, ésta se ha ido construyendo también de guerra en guerra, lamentablemente.

Enfatizó que en el escenario internacional se puede observar que las democracias son más estables que las no democracias. “Las democracias no emprenden guerras contra otras democracias. Es decir, si se tienen más países regidos por la democracia, el potencial de conflictos entre estados disminuirá. Por el contrario, si tenemos más países no democráticos, el potencial de conflictos aumenta. Dicha situación nos debe hacer reflexionar sobre la importancia que tiene el fortalecer la democracia en México”.

Sánchez de la Barquera reiteró que, en los gobiernos no democráticos, encontramos factores de inestabilidad, de intranquilidad, de desorden, de conflicto y de guerra, por lo que no se trata sólo de un asunto interno, la democracia se refleja también hacia afuera, en tanto que aumenta las condiciones de vivir en paz.

Agregó que la no democracia no es sólo un asunto de injusticia interna, sino que aumenta hacia afuera el potencial de desasosiego, de desequilibrio e intranquilidad y desestabilidad.

Herminio Sánchez de la Barquera subrayó que el tema de la paz implica un orden legal, un orden del derecho amplio, permanente y además es una forma de vida, no solo implica que la paz sea la ausencia de una guerra. La paz es una forma de vida en donde el bienestar, en donde la salud, el bien común de los ciudadanos, debe ser el más alto objetivo de la política.

Dijo que, en el caso de México, el lenguaje del mexicano es muy violento, muchas veces alguna persona llama “wey” a los demás, lo cual es un insulto, sin embargo, se ha hecho tan común esta forma de relacionarse de unos con otros y decirse así, ahora, nadie lo toma como una ofensa, además el lenguaje coloquial de los mexicanos puede llegar a ser muy misógino y el problema es que las mujeres están adoptando este tipo de lenguaje y muchas veces, sin darse cuenta de lo que están diciendo.

Por lo tanto, dijo que la paz no es sólo un estado de cosas, sino que es todo un proceso de civilización, un proceso en donde todos contribuyamos en la construcción de un estado de derecho, pero también fomentarse ese respeto por los demás, no solo por los que piensan diferente, sino por los que son diferentes; son diferentes los hombres y las mujeres, son diferentes las minorías con relación a las mayorías; de ahí la importancia de la democracia que nos enseña a respetar a los que son distintos.

En su intervención, Cintia Candelaria Robles Luján, catedrática de la Facultad de Filosofía de la UPAEP, manifestó que por naturaleza todas las personas anhelan la paz, y esta paz nos permite disfrutar de los derechos humanos fundamentales, de la paz como valor universal.