Información y foto.- UPAEP.

Con motivo de la celebración del Día del Maestro en México y otros países este próximo 15 de mayo, académicos de UPAEP reflexionaron sobre el papel del docente en la época actual, destacando que la educación enfrenta hoy desafíos mucho más complejos que en décadas anteriores, donde la formación académica debe complementarse con el desarrollo socioemocional, ético y comunitario de los estudiantes.

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Miguel Ángel Sainz Palafox, profesor tutor de la Maestría en Desarrollo Humano y Educativo de UPAEP; Giovanni Chávez Melo, Director de la Facultad de Innovación y Tecnología Educativa; y José de Jesús Alcalá Anguiano, Director de la Facultad de Pedagogía, coincidieron en que la educación actual requiere de una participación conjunta entre docentes, familias, instituciones y sociedad para responder a las necesidades de las nuevas generaciones.

Sainz Palafox señaló que el rol del docente se ha transformado profundamente en los últimos años, dejando de centrarse únicamente en la transmisión de conocimientos académicos para incorporar temas relacionados con la salud mental, la responsabilidad social, la inclusión y el desarrollo socioemocional.

Explicó que, tradicionalmente, la escuela era vista como el espacio encargado de enseñar contenidos académicos, mientras que la familia se responsabilizaba de la formación en valores; sin embargo, hoy ambos ámbitos deben trabajar de manera articulada.

“Ya no podemos entender la educación solamente desde la enseñanza de contenidos escolares. Hoy la escuela y el docente enfrentan retos relacionados con la salud emocional, la justicia social y la formación comunitaria, lo que vuelve mucho más complejo su trabajo”, expresó.

Asimismo, destacó que el principal reto es lograr una verdadera cooperación entre familia y escuela, pues el desarrollo integral del estudiante depende de una visión compartida y de objetivos alineados entre todos los actores educativos.

Por su parte, Giovanni Chávez Melo enfocó su participación en el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial dentro de los procesos educativos, subrayando que el docente del siglo XXI debe comprender y utilizar estas herramientas como catalizadores del aprendizaje y no solamente como recursos tecnológicos de moda.

Indicó que actualmente existe una brecha entre las tecnologías que utilizan los estudiantes en su vida cotidiana y las dinámicas tradicionales que todavía prevalecen en algunas aulas, situación que obliga a replantear las metodologías de enseñanza.

“El docente no puede ser ajeno a la tecnología. Hoy los estudiantes viven rodeados de inteligencia artificial, redes sociales y herramientas digitales, por lo que la educación debe ayudarles a utilizarlas de manera ética, crítica y responsable”, puntualizó.

El académico explicó que el uso de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial generativa y los sistemas agénticos, exige una formación ética sólida para evitar usos inadecuados o dependencias que afecten el aprendizaje.

En este sentido, sostuvo que el objetivo no es sustituir al docente, sino facilitar sus labores administrativas y permitirle enfocarse en la formación humana y académica de los estudiantes.

Asimismo, reconoció que las exigencias actuales hacia los docentes son cada vez mayores, pues además de enseñar contenidos, se les pide dominar temas de inclusión, tecnología, innovación, gestión emocional y acompañamiento estudiantil.

“El docente de hoy parece tener que convertirse en un ‘superhéroe’. Por eso es importante también reconocer su esfuerzo y brindar mejores condiciones para desarrollar su labor”, enfatizó.