Por Blanca Aarun López.
“Si las mujeres y las niñas fueran tratadas igual que los hombres en derechos, dignidad y oportunidad, veríamos el progreso político y económico en todo el mundo” Hillary Clinton.
Mucho se habla del progreso en materia de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, pero ¿qué tanto hemos progresado en realidad?
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2015) se estimó que la población en México en el año 2015 era de 119,530,753 habitantes, de las/los cuales el 51.4% la conformaban mujeres y el 48.6% hombres.
Schultz (1961) en su teoría del capital humano menciona la relación existente entre nivel educativo y mejores ingresos salariales. El autor refiere que el papel de la educación es la de una inversión en el futuro, ya que la educación y formación normalmente dotan a las personas de suficientes herramientas que les permiten elevar su productividad en el trabajo y por lo tanto aumentan sus ingresos salariales (citado por Leyva y Cárdenas, 2002, p. 81). Lo anterior se traduciría como que a mayores niveles de escolaridad corresponderían mayores niveles de ingreso, y así lo afirma la OCDE en su informe Panorama de la Educación 2015, para México: “los adultos con niveles educativos más altos tienen más probabilidades de estar empleados que los adultos con menos educación. Además, los ingresos relativos de los graduados aumentan con el nivel educativo” (OECD, 2015).
Sin embargo, hay que resaltar que no existe una realidad tan equitativa entre hombres y mujeres en México con respecto a este tema, a continuación, se muestran las cifras que reflejan la realidad en nuestro país
a) La tasa de empleo es más baja en mujeres con menor nivel educativo comparada con los hombres ubicados en el mismo nivel (OCDE 2015).
b) Las áreas profesionales en donde las mujeres representan a más de la mitad del total de profesionistas ocupadas son: Educación 66.8%, Ciencias de la Salud 60.3% y Humanidades 52.7% y tienen menor presencia en las áreas de Ingenierías 18.3%, Arquitectura, Urbanismo y Diseño 23.1% y en el área de Ciencias Físico Matemáticas 35.8% (Observatorio Laboral, 2016).
c) Con respecto al salario, las áreas que presentan niveles de ingreso mensuales por debajo del promedio de los profesionistas ocupados son Artes con un ingreso de $9,996, Humanidades con $9,307 y Educación con $9,003 en donde existe mayor presencia de mujeres a comparación con Arquitectura, Urbanismo y Diseño que es el área que percibe los ingresos más elevados ascendiendo estos a $14,284, le sigue el área de Ciencias Físico Matemáticas con $13,990 y en tercer lugar se encuentra el área de las Ciencias Biológicas con $13,925 siendo estas profesiones en dónde tienen mayor presencia los hombres (Observatorio Laboral, 2016).
d) Una de las explicaciones por las que hay más mujeres en las áreas de Artes, humanidades y educación es que estás son consideras profesiones “femeninas” y por lo tanto las ciencias físico matemáticas y biológicas son consideradas “masculinas”.
Con base en lo anterior se puede observar que las afirmaciones que realizan algunas dependencias con respecto al nivel escolar y la remuneración solamente aplican a los hombres y las mujeres continúan en el año 2022 ganando menos sin importa el nivel educativo y siguen siendo discriminadas en algunas profesiones consideradas “de hombres”, sin mencionar todos los demás obstáculos a los que se enfrentan como las labores del hogar y de cuidado, etc. Valdría la pena preguntarse ¿Qué clase de sociedad tendríamos si el suelo fuera más parejo para hombres y mujeres? Y ¿Quiénes se verían beneficiados/as y afectados/as a partir de lo anterior?









