Desde la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) reconocen que en el proceso que dio pie al nombramiento de la ministra Norma Lucía Piña Hernández  como presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) prevaleció la institucionalidad, lo que genera un ánimo de confianza en el quehacer y autonomía del Máximo Tribunal Constitucional de México.

Los empresarios agregan que reconocen también a los ministros de la SCJN quienes alcanzaron, en un ejercicio democrático, un acuerdo que permitió a la ministra Piña convertirse en la primera mujer en presidir la Suprema Corte y cuya labor tendrá como retos principales preservar la autonomía del tribunal, la sana división de poderes y el efectivo funcionamiento del sistema de pesos y contrapesos del país.

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Sin duda, la ministra Norma Lucía Piña cuenta con la capacidad técnica, la experiencia y el perfil para poder liderar una institución clave para nuestro país. Desde la Confederación se congratulan por su elección como presidenta de la Suprema Corte y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), y le desean el mayor de los éxitos en su encomienda.

Para Coparmex, que exista certidumbre jurídica en México, es un factor clave para generar las condiciones las cuales permitan atraer más inversiones, generar empleos y bienestar para las familias; esta certeza y legalidad requieren que el máximo órgano jurisdiccional del país goce de independencia, libertad y de los perfiles idóneos para tal responsabilidad.