Por Horacio Cano Vargas

He escrito mucho del papel del ciudadano en la vida pública, de como debe de procurar el bien común con acciones concretas y no solamente agrediendo a las autoridades en alguna red social o exhibiéndolas con videos que solo escandalizan y poco ayuda; quizá si su deseo es convertirse en una especie de “influencer”, estas acciones serían congruentes. Creo que el ciudadano debe ejercer sus derechos mediante los mecanismos de participación ciudadana o los mecanismos que las instituciones ponen a disposición para denunciar el mal actuar de las personas que son mandatarias de los ciudadanos.
La razón de la creación del Estado moderno fue, sin duda, el brindar seguridad a las personas que vivían dentro de su jurisdicción. Pero a pesar de ser la razón para que exista el estado y la razón primigenia por la que pagamos nuestros impuestos, los que los pagamos, sigue siendo la principal preocupación para muchos gobiernos y sobre todo para muchos ciudadanos, LA SEGURIDAD.
El estado, ya sea que creamos en el famoso pacto social de Juan Jacobo Rousseau o en la forma más clásica de organización social expuesta por Aristóteles, es un ente en donde existen autoridades, en el caso mexicano, estas son elegidas democráticamente y su
principal objetivo es generar el conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección. Sin duda un elemento esencial en ese conjunto de condiciones es la Seguridad y para brindarla el estado tiene el uso legítimo y exclusivo de la fuerza. Nadie si no es el estado, debe de usar la fuerza. En nuestra Constitución este principio está expresado en el artículo 17, específicamente en su primer párrafo, que a su letra dice: “Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma, ni ejercer violencia para reclamar su derecho”. El mismo artículo en los siguientes párrafos detalla la forma en que los ciudadanos podrán reclamar justicia por parte del estado.
La policía es una de las instituciones que detentan la exclusividad del uso legítimo de la fuerza que tiene el estado, sin duda la que más contacto tiene con los ciudadanos. Es aquí donde surge la pregunta ¿Quién vigila a esa corporación que detenta el uso legitimo y exclusivo de la fuerza? En nuestro país, y en varios países del mundo se ha optado por crear una unidad especializada en atender temas policiales. En algunos municipios de nuestro país están sectorizadas a las Secretaría de Seguridad Pública de cada municipio, cosa que en lo personal me parece un despropósito. ¿Quién en su sano juicio optaría por ir a quejarse de un policía, ante la misma policía? La misma corporación estaría siendo juez y parte. En otros lugares del país se ha optado por que sea una parte de la Contraloría Municipal, que si bien esta creada para vigilar las funciones de servidores públicos, como ya expuse, los
policías no son cualquier servidor público, son servidores públicos que detentan el uso exclusivo y legítimo de la fuerza del estado. En algunos municipios de Jalisco, así como en San Martín Texmelucan, Puebla, la Unidad se encuentra adscrita a la Sindicatura Municipal. La Unidad de Asuntos Internos Policiales, como se le ha denominado en muchos municipios de nuestro país, entre otras cosas se encarga de recibir quejas de la ciudadanía en contra de abusos policiales, supervisa que los operativos sean de acuerdo a los protocolos y los reglamentos específicos de la corporación policial; es sin duda quien vigila que los policías hagan las cosas como deben. La Unidad no solo atiende a la ciudadanía, también a los elementos que deseen quejarse de algún abuso cometido por algún mando.

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Debo advertir que, sin duda alguna, el éxito de una Unidad de Asuntos Internos Policiales, requiere de la participación ciudadana. Si los ciudadanos no utilizan éste tipo de mecanismos para defenderse del mal actuar policial, será muy difícil tener una mejor
policía. Al mismo tiempo debo decir que creando instituciones sólidas y dotándoles de un buen marco jurídico, el cual siempre es perfectible, es como podemos contribuir al progreso de nuestro país