Bajo el lema “Cuidar es negocio sostenible”, la Red del Consejo Coordinador Empresarial por la Primera Infancia celebró su 3ª Cumbre, que reunió a representantes empresariales, organismos internacionales y especialistas para abordar los desafíos de la corresponsabilidad en los cuidados y su impacto económico y social.
El encuentro fue encabezado por Laura Tamayo Laris, presidenta de la Comisión de Salud del CCE, y las copresidentas de la Red, Sindy González, de Fundación FEMSA, y Paloma Infestas, de Fundación Coppel, con la participación de especialistas del BID, la CEPAL y la Alianza Global por los Cuidados.
“Para que haya empresas fuertes, necesitamos familias fuertes. Si queremos generar productividad a largo plazo, el sector empresarial debe ser parte de la solución, promoviendo la corresponsabilidad en la crianza y condiciones que permitan a las personas desarrollarse profesionalmente sin renunciar a su vida familiar”, enfatizó Laura Tamayo, Presidenta de la Comisión de Salud del CCE.
A cinco años de su creación, la Red se ha consolidado como una plataforma de articulación empresarial para promover políticas y prácticas favorables a la primera infancia. Desde 2020, pasó de 27 a 81 empresas y organismos integrantes, comprometidos con entornos laborales más favorables para las familias.
Sindy González destacó la necesidad de responder a los cambios demográficos, sociales y laborales mediante una agenda de corresponsabilidad que fortalezca el bienestar de las personas y la competitividad empresarial. Por su parte, Paloma Infestas subrayó la importancia de aprovechar la evidencia disponible para impulsar la flexibilidad laboral, la corresponsabilidad y las prácticas amigables con la familia.
Durante la Cumbre se destacó que la disminución de la proporción de niñas y niños, el envejecimiento poblacional y las crecientes responsabilidades de cuidado plantean nuevos desafíos para las familias y las empresas. Los especialistas coincidieron en que reconocer el valor económico y social de los cuidados es fundamental para fortalecer la productividad, la participación laboral y la atracción y retención de talento.
Finalmente, se subrayó la necesidad de una agenda de corresponsabilidad que articule a empresas, gobiernos, sociedad civil y organismos internacionales, para generar mejores oportunidades para la niñez, fortalecer el bienestar de las familias y contribuir al desarrollo sostenible de México.









