Información y foto.- UPAEP
Ante los recientes resultados de la prueba PISA que ubican a México con un atraso en matemáticas equivalente a tres años escolares por debajo del promedio de los países de la OCDE , la UPAEP urgió a transformar la enseñanza científica. En rueda de prensa, especialistas de México y Chile analizaron el impacto de este retroceso en el desarrollo tecnológico y la movilidad social.
Los estudiantes mexicanos se sitúan 67 puntos por debajo de la media internacional en matemáticas, detalló Damián Emilio Gibaja Romero, Director del Departamento de Ciencias de la UPAEP. Esta brecha equivale a tres ciclos de atraso escolar en esa materia, cuatro en lectura y tres en ciencias, distancia que se amplía hasta seis años respecto a países como Japón y Corea del Sur.
Gibaja Romero advirtió que más del 60% de los alumnos en el país se ubican en el nivel uno o dos de la evaluación. Esto significa que solo son capaces de seguir instrucciones explícitas y carecen de autonomía para resolver problemas complejos, lo que frena la innovación y la generación de patentes.
Por su parte, Octavio Martínez Baltodano, profesor visitante e investigador de la Universidad Autónoma de Chile, explicó que la memoria de trabajo humano solo procesa cuatro variables simultáneas. Ante un entorno dinámico y multidimensional, la matemática constituye la herramienta indispensable para tomar decisiones fundamentadas y resolver problemas abstractos.
Martínez Baltodano citó estudios longitudinales que demuestran que el desempeño en matemáticas durante la secundaria es el predictor más sólido de movilidad social en sectores vulnerables. Asimismo, destacar en esta disciplina duplica la probabilidad de concluir con éxito cualquier carrera universitaria.
Los especialistas vincularon el rezago educativo con limitaciones productivas locales, como la incapacidad de absorber mano de obra calificada del sector automotriz en Puebla mediante tecnología propia. Señalaron que naciones asiáticas lideran la industria tecnológica mundial gracias a reformas educativas enfocadas en matemáticas desde la primaria.
En tanto, Haydée Fonseca Mairena, decana de la Universidad Católica del Maule, profesora visitante de Chile, expuso la necesidad de aplicar metodologías educativas que sirvan para revertir los malos resultados académicos evidenciados en este tipo de pruebas, además sugirió enseñar las matemáticas de manera que los estudiantes comprendan y apliquen los usos que le pueden dar tanto en sus estudios como en su vida cotidiana.
Añadió que entre más y mejores competencias posea un estudiante, será más fácil insertarse en la actividad económica, donde podría tener mejores oportunidades de empleo en cualquier parte del mundo.
Fonseca Mairena hizo un llamado urgente a las familias a erradicar la creencia de que las matemáticas son difíciles. Subrayó que garantizar los aprendizajes básicos requiere una acción coordinada entre el hogar, la capacitación docente y las políticas públicas.









