Las remesas que llegan a México deben formar parte de una conversación más amplia sobre salud financiera, seguridad económica e inversión productiva para las familias mexicanas, señaló el presdiente de CONCANACO SERVYTUR, Octavio de la Torre.
La Confederación planteó que lo importante no es únicamente cuánto dinero ingresa al país, sino cuánto rinde para las familias receptoras y qué porcentaje de esos recursos pueden convertirse en ahorro, capital de trabajo, inventario, equipamiento, digitalización o mejora de negocios familiares.
Datos recientes de la Procuraduría Federal del Consumidor sobre envío de remesas a México muestran que la elección de la remesadora puede representar una diferencia cercana a 345 pesos por cada envío de 400 dólares. En la modalidad de depósito a cuenta por transferencia, FINABIEN entregó 7,046.93 pesos, frente a 6,701.94 pesos de Wells Fargo, lo que confirma la importancia de comparar opciones, revisar comisiones, tipo de cambio y monto final recibido.
Para CONCANACO SERVYTUR, estos datos abren una oportunidad para impulsar una agenda de inclusión financiera con impacto territorial. El envío de remesas por canales formales, la bancarización, el uso de herramientas digitales y el acceso a información clara pueden ayudar a que las familias receptoras tomen mejores decisiones financieras y, cuando las condiciones lo permitan, conviertan parte de esos recursos en inversión para sus negocios.
De acuerdo con INEGI, en 2023 las micro unidades económicas representaron 95.5% del total de unidades económicas del país, emplearon a 41.5% del personal ocupado y contribuyeron con 17.1% de los ingresos totales. Para CONCANACO SERVYTUR, este dato confirma que fortalecer a los negocios pequeños y familiares es fortalecer la economía real de México.









